Un estilo bien (in) definido
Consulto libros de cocina de las más variada gama, desde cocina tradicional
argentina hasta japonesa, pasando por la francesa, árabe, judía, vietnamita y de
las más diversas etnias. También poseo libros de cocina de autor, fusión y otros
estilos. Si sumamos la influencia italiana por parte de mi padre y española por
el lado de mi madre unido a mi residencia en el noroeste argentino puedo definir
claramente mi estilo de cocina: cocina "confusión".
Esto empeora, pues pretendo adaptarla para realizarla enteramente a las
brasas,
entonces llego a una terrible conclusión: cocino con "ConFusión a las Brasas".
¿ Porqué elegí las brasas ?
Es la cocina que más me divierte. Paso tantos lindos momentos a su alrededor que
la elegí. Realmente disfruto cocinando.
Por si no tuvo tiempo de pensarlo le apunto algunas:
- No existe ningún alimento que tenga mejor sabor que aquel
que sale de la parrilla, barbacoa.
- Reunirse alrededor de las brasas es por si solo una
fiesta.
- Los comensales se entremezclan y relajan.
- El cocinero nunca está solo, siempre algún "buitre"
revolotea alrededor.
- Con los herramientas adecuadas, a las brasas puede asar,
grillar, freír, hervir, tostar, guisar y más... La más completa de las
cocinas.
- Es la cocina más sencilla, con menos grasas y más sabor.
- La fiesta comienza al encender las brasas y no termina
sino hasta mucho después que se apague el último carbón.
- Es informal, descontracturada.
- Y algo muy personal que quizás comparte, el fuego, las
llamas me producen una sensación especial.
Ahora entiende porque las brasas fue toda una elección.
Ah!, una cosa más, es en la única que más o menos me defiendo. Venía bien, casi
convincente y no pude con mi genio, tenía que mostrar la hilacha.
Reivindicando la cocina a las brasas.
La parrilla, la barbacoa supone comida rústica porque estamos acostumbrados a
recibir hasta el más exquisito manjar "tirado" sobre un plato o tabla de madera
o varios amontonados en una pequeña bandeja.
El que se trate de comida informal no implica obligatoriamente descuido en su
presentación. Un pequeño esfuerzo basta para transformar ese mismo plato en una
composición apetitosa, colorida y armónica.
No está cansado de acompañar siempre con "chimichurri" (condimento tradicional)
y ensalada. Revélese, anímese y cambie. Existen cientos de opciones e ideas
sencillas que pueden convertir un simple trozo de carne en una suculento plato
gourmet.
Experimente, cuide los detalles, combine los colores, "pinte" en el plato.
Alegrará su espíritu porque es un trabajo divertido y creativo, alimente su
capacidad de asombro.
Sorprenda y sorpréndase, que a las brasas también se puede.